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Entrevista a Noemí Fernández (autora) y Juan Antonio Celada (ilustrador) Sobre el libro «Oker. ¿Dónde están mis manchas?»

¿Cómo nació la idea de crear a Oker ¿Dónde están mis manchas? y contar esta historia tan entrañable?
Noemí Fernández: Siempre me han gustado mucho los cuentos infantiles. Desde pequeña, mi abuela era una gran cuentista y mi padre tambien se sabia muchas historias.
Cuando tuve a mis hijos ademas de contarles historias tambien me las inventaba. Una de ellas es la mariquita Oker.

Juan Antonio Celada: Cuando Noemí me habló de Oker, me encantó la idea desde el principio. Era una historia increíble, muy tierna, con mucho potencial visual y emocional. Desde el primer boceto supe que quería que los niños y niñas no solo leyeran sobre Oker, sino que lo sintieran cercano, como un amigo. Ilustrar esta historia fue una forma de dar vida a un personaje que, aunque inventado en un cuento, transmite emociones y valores muy reales.


¿Qué te motivó a transmitir un mensaje sobre la paciencia, la observación y la confianza a través de un personaje infantil?
Noemí: Cuando quieres enseñar algo siempre es más fácil poniendo un ejemplo y para los niños y niñas los animales son un recurso extraordinario. Les encanta humanizar animales. Enseñar con algo divertido, simpatico siempre causa mas efecto.


¿Cómo fue el proceso creativo de escribir e ilustrar “Oker ¿Dónde están mis manchas?«? ¿Os encontrasteis con algún reto especial?
Noemí: La verdad es que todo el proceso fue muy bueno y muy rapido. Pura imaginacion.

Juan Antonio: Ilustrar el cuento fue un proceso maravilloso y muy enriquecedor. El mayor reto fue reflejar visualmente las emociones de Oker y lograr que los niños y niñas conectaran con su historia. Cada trazo buscaba acompañar el mensaje del texto y hacerlo más cercano, colorido y expresivo.


¿Qué fue lo primero que pensaste al leer o imaginar esta historia por primera vez?
Noemí: Queria que fuera divertida. Las mariquitas les gustaban mucho a mis hijos cuando eran pequeños y de hay nacio la historia.


¿Cómo diste vida visual a Oker y a los demás insectos? ¿Qué referencias te inspiraron?

Juan Antonio: Para ilustrar a Oker y sus amigos, me inspiré en insectos reales, dándoles un estilo simpático y expresivo. Usé formas sencillas y colores vivos para que transmitieran emoción y conectaran con los más pequeños.


¿Cómo fue el trabajo conjunto entre autora e ilustrador?
Nos conocemos desde hace mucho tiempo, los dos somos super creativos y nos ha hecho mucha ilusion.


¿Cuál fue vuestra parte favorita del proceso creativo? ¿Alguna escena que os gustara especialmente desarrollar?
Noemí: Me gusta mucho la parte de la solucion al problema. Eso de que algunos misterios se resuelven solos.

Juan Antonio: Una de las escenas que más disfruté ilustrar fue cuando Oker se mira al espejo. Quería que esa imagen transmitiera toda su confusión y ternura, y fue muy especial lograr que, con pocos elementos, los niños pudieran sentir lo que él está viviendo.


¿Qué importancia creéis que tiene la literatura infantil como herramienta para trabajar las emociones y los valores?
Noemí: A través de la imaginacion, personajes divertidos, animales, se pueden conseguir muchas cosas. Creo que es más fácil interiorizar las cosas, los sentimientos , las emociones si tenemos algo visual de referencia. Sobretodo los niños y las niñas. Si ven al personaje son capaces de ver la cualidad o la emocion que quieres resaltar.
Tambien pueden incluso a atreverse a participar de la historia, pueden ponerse en lugar de los personajes, querer ayudarles, regañarles, felicitarles. Se implican mas.


¿Qué esperáis que se lleven los pequeños lectores y sus familias después de leer la historia de Oker?
Noemí: Sobre todo que pasen un buen rato en familia y que dediquen tiempo a estar juntos.


¿Qué significa para vosotros ver a los más pequeños disfrutar, emocionarse y reflexionar con este cuento?
Noemí: Me hace mucha ilusion. Igual que cuando yo se lo contaba a mis hijos.

Juan Antonio: Ver a los más pequeños disfrutar y emocionarse con Oker es lo más gratificante del proceso. Saber que conectan con la historia, que se ríen, se sorprenden o reflexionan, es el mejor reconocimiento. Significa que el trabajo ha cumplido su propósito: tocar corazones y sembrar preguntas.


¿Tenéis pensado continuar con nuevas historias de Oker o explorar nuevos personajes en el futuro?
Noemí: Yo tengo muchos cuentos, algunos de animales, otros de princesas y brujas, de piratas y aventureros…. en fin de todo. La imaginacion no tiene fin.