La situación actual de la arquitectura en España

Obra de edificiosEn arquitectura, no sólo se trata de construir edificios; sino que es una actividad en fuerte relación con los procesos económicos, los modelos urbanísticos, y las formas de la experiencia social. Un análisis de la arquitectura en España debe tomar en cuenta esos diversos factores. Particularmente, porque el rasgo principal de la arquitectura más sobresaliente del presente español es su relación con la problemática urbana y las infraestructuras públicas.

Una arquitectura para la ciudad

Uno de los elementos fuertes y que potencian la arquitectura española es su fuerte tradición; pues España ha tenido desde antaño, formas muy particulares y reconocibles arquitectónicamente hablando; y, en segundo lugar, su relación con la planificación urbana, que es un logro difícil de mantener en la actualidad, donde los modelos cada vez más apuntan a la desregulación de suelos y a la importancia de la iniciativa privada. Sin embargo, entre la arquitectura y el urbanismo se da una relación curiosa. Mientras la historia de la arquitectura ha pertenecido a los intereses privados; el urbanismo es eminentemente una cuestión social y política. En efecto, los grandes logros arquitectónicos de la historia, y también los actuales corresponden a iniciativas de privados como la Iglesia, conjuntos de antiguos mercaderes y gremios, familias poderosas, actualmente conglomerados económicos internacionales, son los artífices de la mayor parte de los monumentos arquitectónicos de la humanidad, desde las catedrales góticas a los rascacielos. Pero el urbanismo, desde antaño ha pertenecido a la gestión social y política, los grandes acueductos romanos, que hoy son monumentos en distintas partes de España dan testimonio de la antigüedad de tal división; pero también dan cuenta de ello, los planes de transporte, la construcción de parques, el arte público, entre otros.

En España la interrelación entre ambas esferas, la arquitectura y el urbanismo, en las últimas décadas ha sido muy fructífera; de este modo, mientras en otras latitudes, los edificios sobresalientes son hoteles o edificios corporativos, en España se trata de infraestructuras públicas, es decir una arquitectura para la ciudad y la ciudadanía.

Crisis económica, obra pública y arquitectura

Uno de los factores de riesgo actual es evidentemente la crisis económica que ha paralizado, en buena medida, la inversión pública y por tanto la construcción de infraestructuras públicas, que es precisamente, el principal patrimonio del presente arquitectónico de España. Lo cual, pone a esta virtuosa relación entre arquitectura y urbanismo, en una situación compleja para el corto o incluso mediano plazo. Probablemente, la arquitectura española deba postergar su vocación urbanística y de espacio público, y por el contrario, dedicarse a las iniciativas privadas, durante bastante tiempo. Sin embargo, es importante no perder de visita este rasgo propio, que de hecho ha servido de exportación a la arquitectura española; pues, por ejemplo, la mayoría de las licitaciones de infraestructuras públicas en Hispanoamérica son desarrolladas por arquitectos y empresas españolas. Probablemente, incluso, buena parte de la relación entre infraestructura pública y arquitectura española, pueda sobrevivir la crisis a través de esta estrategia de exportación.

Imagen de gueritos – Fotolia.com
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